Martin Reverte y Asociados

Preocupaciones de la hostelería en relación con el derecho concursal

preocupaciones de la hosteleria

Esta tercera ola de pandemia ha dejado a varias comunidades autónomas divididas respecto a las restricciones que deben llevar a cabo. En el caso de Baleares, se ha optado por restricciones muy estrictas, postergando el cierre de la restauración hasta el 28 de febrero.

Actualmente el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares todavía no se ha pronunciado sobre los recursos presentados para la reapertura de los comercios, sin embargo, en el País Vasco la justicia falló el martes a favor de los hosteleros, permitiéndoles así la reapertura de sus negocios.

Después de varias manifestaciones por parte de los colectivos afectados, en los cuales se pedía la apertura de la hostelería y la dimisión de la presidenta de Baleares, hemos podido presenciar como diferentes empresarios de la hostelería nos han dicho literalmente.

¡Hemos tirado de ahorros, pero ahora mismo ya no queda nada! si no puedo abrir pronto, directamente no podré comer”

Esta situación desemboca en una inundación de ERTES en el sector hostelero, acumulando más del 46% de estos expedientes de regulación, Hasta ahora más de 100.000 bares, restaurantes y cafeterías han tenido que cerrar sus negocios en el primer trimestre del año en comparación a 2020. “Además, la restauración da trabajo a 1,7 millones de personas y supone el 4,7% del Producto Interior Bruto (PIB)”

Este escenario provoca un sentimiento de incertidumbre e indignación en todo el gremio, porque detrás de estas cifras existen miles de historias que merecen ser escuchadas y atendidas de la mejor manera posible.

Hoy me comentaba un amigo propietario de un bar lo siguiente:

Jesús, en marzo nos cerraron de un día para otro, tuvimos que pedir un ICO para poder pagar a los trabajadores, a parte de los que ya pedí para montar el bar, y ahora solo tenemos gastos y más gastos, pero no podemos tener ni un ingreso, ¿Cómo voy a pagar todo eso? Es totalmente imposible, porque por muchos números que haga no me salen las cuentas y llevo una semana planteándome cerrar el bar y mandarlo todo a tomar viento”

Desde Martín Reverte y Asociados, recomendamos un asesoramiento previo para analizar la situación y tranquilizar a la persona, ya que muchas veces piensan que todo puede ser mucho peor que lo que legalmente puede llegar a pasar.

Una vez analizado, si es posible, recomendamos primero un preconcurso”

Se intentaría un acuerdo extrajudicial de pagos con todos los acreedores que incluiría quitas y aplazamiento, o por el contrario un acuerdo de refinanciación, en ambos casos, la intención será salvar la empresa. Si no es posible, se estudiarán todas las opciones para evitar posibles responsabilidades del administrador de la sociedad y liquidar la empresa lo más rápido posible para no generar más deuda y poder empezar desde cero cuando todo esto pase.

Jesús Martín Vázquez, Socio Gerente de Martín Reverte & Asociados.

La información y el asesoramiento jurídico ofrecido en la sección Blog es orientativo y no vinculante. Si lo desea, puede contactar con nosotros en administracion@martinreverteasociados.com

La posible segunda oportunidad

posible segunda oportunidad

Muchos de nosotros vivimos nuestro día a día pensando en que mañana podrá ir mejor. Se repite una y otra vez, desde el Gobierno y desde los diferentes medios de comunicación, la famosa frase “no vamos a dejar a nadie atrás”. Pero la verdad, la que vemos muchos, la que a menudo, escuece nos indica que ese deseo, por mucho que se repita, no se va a convertir en realidad. Muchos nos estamos quedando atrás.

No hay dinero para todo. Hecho innegable. Y, además, el poco dinero que hay se está gestionando mal. Muchas empresas que se dedican a la hostelería, a la noche, al pequeño comercio… Ven día tras día como su negocio sufre e intentan salvaguardar a duras penas el poco dinero que queda entre sus bolsillos. No quiero fingir que la solución será instantánea. No se trata de un truco de magia, más bien, lo único que puede suceder es que nos ahoguemos. Digerir esto no será trabajo de un año o dos o cinco. Será de más.

Y es que, al igual que el virus, los problemas mutan y si no se curan o, mejor dicho, sino tomamos las medidas preventivas necesarias el virus irá a más. De igual forma que debemos mantener la distancia de seguridad y lavarnos las manos, debemos pensar en nuestro negocio y en nuestra familia para que el día de mañana, podamos resurgir más sanos que nunca. Pienso en mi amigo, aquel que acaba de abrir una tienda en la calle Sindicato, gracias a un préstamo hipotecario que tendrá que devolver. Pienso, en mis vecinos, aquellos que han montado un bar al lado del despacho. Y solo resuena en mi cabeza una y otra vez: señores y señoras del gobierno, muchos se van a quedar atrás; no porque ustedes lo hagan mejor o peor, sino porque es lo que marca el sistema que tenemos. ¿Qué podemos hacer nosotros y cómo pueden ayudarnos ustedes? Lo único que tengo claro es que en esta situación extrema e inimaginable para muchos, los poderes públicos deben velar por ayudar a todas aquellas personas que necesitan y necesitarán reintegrarse. Volver a coger la cuerda de la que estiramos todos y seguir adelante.

Así pues, una vez aceptamos la realidad y la analizamos con las gafas críticas de la razón. ¿Cómo puedo seguir hacía adelante? ¿Qué herramientas legales dispongo para salvaguardar mi dignidad y mi dinero? Pues bien, en este punto y aceptando una situación de quiebra, debemos plantearnos la Segunda Oportunidad.

Sí, disponemos de un mecanismo legal válido que puede servir para consensuar un equilibrio económico. ¿En qué consiste la Segunda Oportunidad? Básicamente, el perdón total o parcial de las deudas a aquellas personas que, pese haber obrado de buena fe, se ven arrastradas a una situación de bancarrota.

Esta situación de bancarrota e insolvencia será y es el pan de muchos de nosotros. Nuestros vecinos y amigos perderán todo, admitamos que una vez que haya sido así y, por tanto, ya no tienen nada más material que perder, lo mejor que podemos hacer es “olvidarnos” del resto de la deuda.

Vean aquí algunos motivos:

– Porque si la deuda más sus intereses perduran sobre una persona, es prácticamente imposible que pueda vivir a ojos de la legalidad. Se fomentará el trabajo en negro.

– Porque no podrá ser titular de bienes ni asalariado y, en general, titular de cualquier cantidad en dinero que no sea de color negro.

– Porque nos podemos olvidar como parte del sistema de esta persona y de sus tributos y cotizaciones a la Seguridad Social. ¡Ah! Y olvídense de que salde su deuda. Realmente, la posición de los acreedores no mejora y no implica ningún perjuicio para ellos pues nada iban a percibir en todo caso.

¿Realmente no nos sale a cuenta arbitrar una verdadera Segunda Oportunidad? ¿Qué conseguiríamos?

– No dejar al margen a una inmensa mayoría de la población. No perderíamos nada, pues tampoco se iba a cobrar.

– Sus tributos, cotizaciones, su dignidad, la nuestra… gastar en un sistema basado en el consumo que por sentido común nos beneficia a todos los que vivimos en él.

 

Desde mi punto de vista y el de muchos profesionales del Derecho y, en especial, especialistas del Derecho concursal no entendemos el empecinamiento del Poder en:

1-. En general, mantener unos privilegios para los créditos (sobre todo los públicos) que no conducen absolutamente a nada tangible, más allá de aumentar la bolsa de marginación. Deudas impagables con Hacienda o con la Seguridad Social que solo avivan las desigualdades sociales.

2-. Ignorar la Recomendación de la Comisión Europea de 12 marzo 2014 sobre un nuevo enfoque frente a la insolvencia y el fracaso empresarial (2014/135/UE).

3-. Ignorar la Directiva (UE) 2019/1023, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 junio 2019 que será directamente de aplicación en España a partir del 17 julio 2021.

Sin duda, no solicitamos hacer la vista gorda. Se debe proceder caso por caso para que esta Segunda Oportunidad no se vuelva un arma arrojadiza y sirva de puerta trasera para espabilados o caraduras que quieran defraudar la confianza de todos. No obstante, este tipo de gente no son motivo para no hacer lo correcto. Y lo correcto es que nadie se quede rezagado y atrás, pues ellos, nuestros vecinos y nuestros amigos, somos nosotros. No lo olviden.

¿Quieres conocer más información sobre la Ley de Segunda Oportunidad?

Os invitamos a visitar la siguiente web: Vivir sin deudas.

 

Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados.

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¿Cómo salvar tu empresa con un preconcurso de acreedores?

Martín Reverte & Asociados

Como dijo nuestro socio Marcos VeraNo todo el mundo sirve para ser empresario o emprendedor. Son muy pocos los que en 25 años no hayan sufrido un fracaso en los negocios. Esa máxima es muy conocida en los Estados Unidos, en donde muchos hombres de negocio y empresarios de éxito a menudo fanfarronean de sus estrepitosas quiebras como un hecho del que enorgullecerse. Cuanto mayor fue la caída, más condecoraciones de emprendedor tienes. Porque el éxito y el fracaso son dos caras de la misma moneda, y lo importante no es el fracaso en sí mismo. Lo realmente importante es saber levantarse para volver a empezar.”

El empresario, cuenta con el derecho concursal para hacer frente a situaciones de incertidumbre, y en concreto el preconcurso de acreedores (arts. 583 y ss. TRLC) puede ser una balsa salvavidas para según que escenarios.

¿QUÉ ES EL PRECONCURSO?

Cuando el empresario se encuentra en situación de insolvencia, al no poder hacer frente a sus pagos de manera regular o con la previsión de no poder realizarlos, puede iniciar negociaciones con los acreedores para evitar el concurso y paralizar por tanto ejecuciones contra el mismo.

Encontraríamos por tanto diferentes soluciones (que no incluirían el crédito público):

  • Acuerdo de refinanciación homologado judicialmente:

En este acuerdo, se pretende una ampliación significativa del crédito disponible o modificación de las obligaciones, mediante prórrogas o estableciendo nuevas medidas. Este acuerdo responderá a un plan de viabilidad para la continuación de la empresa. En ocasiones se sustituirá la intervención judicial por la intervención notarial

  • Acuerdo extrajudicial de pagos (AEP):

Para llevar a cabo un AEP, es necesario tener menos de 50 acreedores y una deuda inferior a 5 millones de euros (así como cumplir los requisitos que hemos comentado en otros posts), herramienta pensada para pequeños empresarios y personas naturales. Contará con la intervención de un mediador concursal, con el objetivo de facilitar el acuerdo y por tanto la continuidad empresarial. Esta podrá contener quitas y aplazamientos de las deudas que tiene contraídas el deudor.

-Solicitud de concurso con propuesta anticipada de convenio:

No sería una herramienta preconcursal, pero permite agilizar el procedimiento concursal ya que esta puede ser aprobada en la fase común (ahorrando así dinero y tiempo). Esta puede ser presentada en el concurso voluntario o en el concurso necesario (antes de la finalización del plazo de comunicación de créditos).

¿QUÉ BENEFICIOS PODEMOS OBTENER DEL PRECONCURSO?

Beneficio económico: Menor coste en comparación a un proceso concursal.

Ahorro temporal: La duración del procedimiento es mucho menor en comparación al concurso, lo que permite al empresario solventar la situación en un período breve de tiempo.

Discreción: Las empresas en pre-concurso podrán solicitar el carácter reservado de las comunicaciones.

-Continuidad laboral: La sociedad no se ve intervenida durante las medidas preconcursales, por ende, puede continuar su actividad empresarial sin ver mermada sus facultades.

Suspensión de ejecuciones: La empresa dispondrá de 3 meses para la negociación + un mes para la solicitud de concurso = 4 meses, durante este periodo de tiempo el empresario podrá intentar remediar la situación para conseguir reflotar la empresa, sin que se vea limitado por ejecuciones singulares judiciales o extrajudiciales.

-Segunda Oportunidad: El intento de AEP (sin su aprobación) permitirá acudir posteriormente al mecanismo de segunda oportunidad, obteniendo así el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

¿Quieres conocer más información sobre la Ley de Segunda Oportunidad?

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Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados.

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Guía práctica de la Ley de Segunda Oportunidad – paso a paso

Guía práctica de la Ley de Segunda Oportunidad

1. ¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?

La ley de la segunda oportunidad en un mecanismo jurídico que permite a particulares y autónomos que están en una situación de endeudamiento poder solventar esa situación de insolvencia.

La ley de la segunda oportunidad permite al particular o autónomo llegar a un acuerdo extrajudicial con todos los bancos y financieras a la vez, o directamente cancelar la deuda total.

2. ¿Quién puede acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?

Dirigido a particulares y autónomos

3. Requisitos para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad

Requisitos:

-Que la deuda no sea superior a 5.000.000€ de euros y mínimos 10.000€ de deuda.

-Que no haya mentido sobre la situación de insolvencia ni oculte documentos relevantes o bienes.

-Que no haya sido condenado en los 10 últimos años por delitos socioeconómicos, patrimoniales, contra hacienda o la seguridad social.

-Que intentar previamente llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos.

-Que no haya realizado este procedimiento de exoneración en los últimos 10 años.

-Que su patrimonio sea inferior al valor de su deuda o no disponga de patrimonio de patrimonio para hacer frente a sus deudas.

4. ¿Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad?

1. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Se analizará de manera GRATUITA la situación del cliente para mirar la viabilidad de su caso y poder garantizar EL ÉXITO de su proceso.

2. PREPARACIÓN DE DOCUMENTACIÓN

Se le solicitará al cliente la documentación necesaria para realizar el proceso de la Ley de la Segunda Oportunidad.

3. FASE NOTARIAL

Se le asignará al cliente un Notario cercano a su vivienda habitual y se entregará el formulario junto con la documentación necesaria para poder levantar acta de concurso y comenzar el procedimiento.

4. FASE MEDIADOR CONCURSAL

El Notario solicitará un Mediador Concursal a los Juzgados, El Mediador Concursal es el profesional encargado para mediar con los acreedores e intentar un ACUERDO EXTRAJUDICIAL con todos los acreedores con el dinero sobrante después de vivir dignamente el cliente.

5. FASE JUDICIAL

Posteriormente al intento de acuerdo extrajudicial (si no se ha llegado a un acuerdo) se envía la documentación al juzgado correspondiente (Juzgado de Primera Instancia o Juzgado de lo Mercantil) para que el Juez analice todo el procedimiento concursal llevado a cabo.

6. CANCELACIÓN DE LAS DEUDAS

BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho) = CANCELACIÓN DE LAS DEUDAS

6. ¿Cuánto tiempo dura el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad?

El procedimiento tiene una duración media de 12-18 meses, ya que vendrá condicionado al volumen y carga que tenga el juzgado designado y si el cliente dispone de propiedades o bienes que se tenga que liquidar.

7. ¿Qué es el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho?

Es un mecanismo jurídico enmarcado en la ley de Segunda Oportunidad que permite al deudor que luego de liquidar todo su patrimonio en beneficio de sus acreedores, se vea libre de la mayor parte de sus deudas.

8. ¿Cómo elegir al profesional que llevará mi caso?

En Martín Reverte y Asociados priorizamos estos 5 factores para dar el mejor servicio a cada uno de nuestros clientes:

Experiencia:

Personal multidisciplinar con experiencia de haber atendido a más de 800 clientes

Atención personalizada:

Cada caso es diferente y cada cliente tiene su historia, por eso nos gusta atender cada caso con si fuera el único. Ofreciendo al cliente atención telefónica y presencial siempre que lo necesite para poder resolver sus dudas lo antes posible.

Acompañamiento:

Acompañamos al cliente en todo momento para que siempre tenga nuestro apoyo y asesoramiento, acompañándolo en las reuniones con todos los profesionales: notario, mediador y administrador concursal.

Confianza y transparencia:

Por nuestra dilatada experiencia conocemos la situación anímica que conlleva el endeudamiento, convertido muchas veces en miedo y desconfianza. Desde Martín Reverte & Asociados brindamos nuestra confianza y apoyo para hacer lo más ameno posible todo el procedimiento judicial. Aportando la máxima transparencia para estos momentos de incertidumbre personal, indicándole al cliente paso a paso cómo se llevará a cabo su procedimiento.

Facilidad de pago:

Dividimos nuestros honorarios en cómodas cuotas para que todas las personas puedan tener una segunda oportunidad.

¿Quieres conocer más información sobre la Ley de Segunda Oportunidad?

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Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados

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¿Cómo afrontar la quiebra de mi negocio?

Martín Reverte & Asociados

No todo el mundo sirve para ser empresario o emprendedor. Son muy pocos los que en 25 años no hayan sufrido un fracaso en los negocios. Esa máxima es muy conocida en los Estados Unidos, en donde muchos hombres de negocio y empresarios de éxito a menudo fanfarronean de sus estrepitosas quiebras como un hecho del que enorgullecerse. Cuanto mayor fue la caída, más condecoraciones de emprendedor tienes. Como esos soldados veteranos que demuestran sus medallas y heridas sufridas en batallas y guerras pasadas. Porque el éxito y el fracaso son dos caras de la misma moneda, y lo importante no es el fracaso en sí mismo. Lo realmente importante es saber levantarse para volver a empezar.

Tras asesorar a emprendedores y a empresarios en mi larga carrera profesional como asesor fiscal y de empresa, puedo afirmar que todo lo que puede salir mal en un negocio no sólo saldrá mal una vez, saldrá mal al menos diez veces. Así que conviene estar preparado para ello si uno quiere ser emprendedor. Sí, incluso a una pandemia mundial.

Una quiebra supone momentos de angustia y zozobra, por no decir que te puede hundir en una profunda depresión. Algunos de los momentos de tristeza incluyen que la pareja e hijos de repente se vean privados del cómodo nivel de vida al que estaban acostumbrados. Las renuncias de este tipo a menudo conllevan la separación, lo que añade más sal a la herida.

Otros momentos duros son los embargos, perder los bienes y propiedades y que algunos considerados amigos te den la espalda. Además, el empresario lucha hasta el final y a menudo pone todo su patrimonio personal dentro del negocio. A veces, los familiares cercanos también ponen su patrimonio en forma de avales o bien directamente con dinero contante y sonante.

En esta difícil coyuntura se suele recibir poco apoyo. Al contrario, todo el mundo quiere sacudirte, empezando por Hacienda y la Seguridad Social. Los acreedores privados y bancos pueden llegar a usar la intimidación emocional o incluso física.

Pero quiero dejar clara una cosa: por muy difícil que parezca, es posible salir del sufrimiento y sobrevivir a la quiebra.

La experiencia siempre endurece el estado mental. Mi consejo para los aspirantes a emprendedores es prepararse para lo peor, ya sea el colapso de una nave debido a inundaciones o a incendios, que los empleados roben a la empresa, la subida de impuestos o una pandemia.

Los propios fracasos también deben servir para aprender qué hacer en tiempos de quiebra y crisis financiera, como la que ahora nos enfrentamos. Un empresario americano con al menos dos quiebras tras de sí lo expresó muy bien: “La forma en que uno sale de un gran agujero en los negocios es muy simple: deja de excavar».

¿Consejos?

Los resumiría en cinco puntos básicos:

1. Es básico acudir a profesionales especializados en el Concurso de Acreedores. Hay diversos procedimientos y alternativas del mismo instrumento. El instrumento legal que tiene el empresario es el Concurso de Acreedores, que puede salvarle incluso de su responsabilidad personal y patrimonial. Por eso hay que analizar cada caso. Los entresijos de la empresa, el tipo, plazo y monto de las deudas, los activos tangibles e intangibles de la misma, etc. Si el Concurso se planifica y proyecta bien, este mal trago puede superarse en un par de años, y esa persona que lleva en la sangre el crear un negocio, hacerlo crecer y crear riqueza, podrá volver a empezar desde cero. Con más cicatrices, pero fortalecido.

2. Afrontar los hechos

Lo primero que debe hacer un emprendedor es enfrentarse a los hechos, por muy duros o incluso brutales que sean. La táctica del avestruz es nefasta, pues nos hundirá aún más profundamente y será más difícil salir del agujero.

Por ejemplo, si el negocio tiene varias ramas, o formas distintas de distribución, observaremos las áreas que estaban ganando y las que estaban perdiendo dinero. Mirar las áreas del negocio que se quieran salvar, aún dándoles otro enfoque. El resto, vender o cerrar. Es decir, dejar de perder, de tirar el dinero a la hoguera o acometer más deudas que no se podrán atender.

3. Informar a los empleados

El siguiente paso importante es gestionar los daños colaterales, siendo los trabajadores uno de los relevantes.

Lo aconsejable sería convocar una reunión con los empleados y explicarles de manera muy honesta y clara que el negocio está en problemas. Luego se les puede presentar el plan de acción de la empresa, aunque sea el Concurso de Acreedores. Se le debe dar al personal la opción de irse si lo desea. Algunos se irán antes de que el barco se hunda.

4. Comunicación con los acreedores

Otro grupo de interés importante que debe gestionarse durante tiempos de crisis empresarial son los bancos y los acreedores. Lo mejor es hablar con todos ellos. Llamarles antes de que ellos empiecen a llamarle a uno. No dar la impresión de que “uno se va a largar”.

5. Gestionar el bienestar emocional

Lo más fácil es caer en el más absoluto pesimismo.

Posiblemente el problema más importante con los fracasos empresariales es la gestión del propio estado emocional. Tus emociones, tus pensamientos y tu propio bienestar mental y físico.

No está de más empezar a leer libros inspiradores o a escuchar charlas motivacionales. Solo eso sustituye a la mayoría de psicólogos y es más barato. Si uno tiene la suerte de tener una familia unida, será una formidable tabla de salvación emocional a la que agarrarse.

El ejercicio físico, el deporte, los pequeños placeres de la vida, momentos con la familia o los amigos, todo nos debe ayudar a conseguir un estado mental que nos permita enfrentar los problemas y desafíos a los que nos tendremos que enfrentar. Deberemos de tener la firme convicción que todo pasará algún día, que realmente sí hay cosas más importantes que las deudas impagadas. Un negocio fracasado no es un ser humano fracasado. Un día todo quedará atrás. Habremos aprendido de los errores cometidos. Y resurgiremos con más fuerza, y alcanzaremos el éxito si nos lo proponemos.

La información y el asesoramiento jurídico ofrecido en la sección Blog es orientativo y no vinculante. Si lo desea, puede contactar con nosotros en administracion@martinreverteasociados.com

Marcos Vera, Socio y Asesor fiscal en Martín Reverte & Asociados.

10 cosas que debes saber para cancelar tus deudas

  • PRECIO ECONÓMICO Y ADAPTADO AL CLIENTE

Son muchas las empresas o despachos que le solicitan al cliente una cantidad desorbitada por llevar a cabo su proceso, lo que impide totalmente a los clientes poder realizarlo y, por tanto, conseguir una segunda oportunidad. Desde Martín, Reverte & Asociados entendemos perfectamente la situación de nuestros clientes y por eso mismo adaptamos la cuota a la situación económica del cliente, permitiéndole acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad y que pueda vivir dignamente durante el proceso.

 

  • PARA AUTÓNOMOS Y PARTICULARES

Esta medida va dirigida a los autónomos y particulares que se encuentran en una situación de bloqueo económico o sobreendeudamiento, debido a las deudas que no han podido saldar. Hasta ahora, únicamente las empresas podían declararse en situación de bancarrota. Sin embargo, desde el año 2015 las personas físicas y autónomos también pueden beneficiarse de la ley concursal para poder comenzar de cero y tener una nueva vida. Las personas acogidas a la ley podrán volver a pedir financiacióndesaparecer de los listados de morosidad, así como también volver a tener tarjetas de crédito una vez haya terminado el proceso.

 

  • NO TENER ANTECEDENTES PENALES 

Que no haya sido condenado por delitos socioeconómicos, patrimoniales o falsedad documental dentro de los 10 años anteriores a la declaración del concurso. En caso de existir un proceso penal en curso, el juez debe suspender la decisión de conceder o no el beneficio de la segunda oportunidad hasta que exista sentencia firme.

 

 

  • CANTIDAD DE DEUDA

Las deudas, en su totalidad deberán tener un mínimo de 10.000€ y un máximo de 5.000.000€, así como también es necesario tener un mínimo de dos acreedores para realizar el proceso.

 

  • SER DEUDOR DE BUENA FE

El deudor no debe haber mentido sobre la situación de insolvencia ni haber ocultado documentación relevante, así como no haber realizado ocultación de bienes muebles o inmuebles durante el proceso, ni alzamiento de ninguno de ellos. Este requisito es indispensable para poder beneficiarse de la Ley de la Segunda Oportunidad, así como también es importante a la hora de analizar el proceso por nuestros asesores jurídicos.

 

  • NO HABERSE ACOGIDO A LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS

Que no se haya obtenido el beneficio de la segunda oportunidad en los diez últimos años es un requisito indispensable para la obtención del mismo, este apartado se refiere únicamente a la realización de un concurso de acreedores de persona física o autónomo no de sociedades, las cuales implican un periodo de tiempo de 5 años.

 

  • NO HABER NEGOCIADO CON TODOS LOS ACREEDORES

Es importante que no hayan negociado un acuerdo extrajudicial de pagos con todos los acreedores en los últimos 5 años, esto implica por lo tanto no haber intentado una reunificación previa al concurso, ya que esta se debe llevar a cabo en la fase extrajudicial del proceso.

 

  • QUE SE HAYA INTENTADO UN ACUERDO EXTRAJUDICIAL DE PAGOS QUE RESULTE FACTIBLE PARA EL DEUDOR

En caso de que los acreedores no acepten el acuerdo, el pasivo será cancelado en la fase final, conocida como Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho. Pero es necesario intentar previamente un acuerdo extrajudicial de pago con todos los acreedores, el acuerdo está adaptado a la situación económica del cliente para que pueda ser asumido por el mismo sin ningún problema. Sin embargo, en la práctica observamos que la mayoría de las veces no se consigue llegar un acuerdo y por tanto se consigue la cancelación de las deudas del cliente.

 

  • NO TENER PATRIMONIO O PATRIMONIO INFERIOR A LA DEUDA

Demostrar que no se tiene patrimonio para hacer frente a las deudas o que el patrimonio es inferior a la deuda es importante para demostrar la situación de insolvencia del cliente. Si las deudas del cliente son inferiores al valor de su patrimonio no se le podrá considerar insolvente y por tanto no será factible su caso. Es importante añadir que al valor del patrimonio habrá que deducirle la hipoteca correspondiente si tuviese.

 

Martín, Reverte & Asociados

Asesoría jurídica y fiscal experta en derecho concursal de las Islas Baleares