Martin Reverte y Asociados

El boom de la Ley de la Segunda Oportunidad

responsabilidad del administrador

En estos momentos de pandemia e incertidumbre económica, muchas personas no pueden hacer frente a sus pagos de manera regular o prevén que dentro de poco no podrán hacerlo. Esto deriva indudablemente en un «boom» de problemática intrapersonal sobre cómo afrontar esta situación y que opciones tenemos cada uno para solucionarlo. 

SE ESPERA QUE MÁS DE 50.000 PERSONAS SE ACOJAN A LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN 2021.”

El pasado miércoles, 20 de enero, Martín, Reverte & Asociados tuvo el placer de realizar una entrevista en Canal 4 para hablar de la Ley de la Segunda Oportunidad y los concursos de acreedores para empresas, aspectos jurídicos directamente relacionados con esta problemática, ya que hay que tener en cuenta que el Registro de Economistas Forenses (Refor) ya ha advertido que, tras años con una media de entre 4.000 y 5.000 concursos en los últimos ejercicios, el parón económico de la pandemia y la retención de procesos que ha generado la moratoria puede desembocar en un 2021 en el que lleguemos a un abanico de más de 10.000 concursos, que puede llegar incluso a los 50.000 que se dan cada año en Francia, una cifra nunca vista en nuestro país.

La pandemia puede llegar a generar 50.000 concursos de acreedores en España en 2021

Esta moratoria ha frenado en seco los concursos, generando a su vez una bola todavía más grande de quiebras potenciales, que indudablemente explotará en 2021, según las previsiones que nos han podido avecinar las asociaciones de los diferentes colectivos afectados.

Bajo estas premisas, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha indicado al Gobierno de España es el que debe asumir que no va a quedar otro remedio que retirar la financiación asistida desde las arcas públicas y dejar caer a las empresas que sean menos viables, para centrar los esfuerzos en empresas con cierto margen de viabilidad. Según De Cos la clave de la estrategia debe versar en la reforma de la Ley Concursal, para agilizar los procesos de reestructuración empresarial posteriores a la quiebra, mejorando la eficiencia y agilidad de los mismos.

Esta reforma de la Ley Concursal cuenta con la recomendación de la Comisión Europea, la cuál ha avisado en varias ocasiones de la importancia de este cambio legislativo, para poder paliar los efectos económicos derivados del COVID-19.

Actualmente se tiene la evidencia de que el 70% de las empresas españolas reconocen tener dificultades de liquidez”

Esta cifra alarmante implica una solución inmediata por parte del Gobierno, ya que el tejido empresarial del país depende de un reforma eficaz, ágil y económica, para que todas las empresas, autónomos y particulares que están en esta situación de insolvencia puedan solucionar este problema de la manera más rápida posible y tener una segunda oportunidad.

Desde Martín Reverte & Asociados, despacho especializado en derecho concursal, somos conscientes de que esta situación es preocupante y en muchas ocasiones incluso desesperante, ya que muchas personas ven como la situación empeora día tras día, y que esos famosos préstamos ICO, lo único que han hecho es hacer la bola de nieve todavía más grande.

Por eso mismo, pedimos a todas esas personas, calma y reflexión, porque como decía el psicólogo Victor Frankl:

«Cuando no podemos cambiar la situación a la que nos enfrentamos, el reto consiste en cambiarnos a nosotros»

Es el momento de pensar con mente fría, analizar nuestra situación particular desde una perspectiva externa, teniendo en cuenta el contexto, las posibilidades y la capacidad que tenemos de interferir en el resultado.

Una vez realizado un profundo análisis, es el momento de ir a un especialista… sí y sí, un especialista. Porque si tuvieras que quitarte una muela del juicio, nunca se te ocurriría pedir consejo a un familiar o amigo, y mucho menos dejar que ellos te la quiten.

Esto es exactamente lo mismo, si estás en una situación de insolvencia particular o empresarial, es necesario asesorarse por especialistas en derecho concursal, ya que solo ellos pueden guiarte en este proceso y conseguir la cancelación de las deudas.

Desde Martín Reverte & Asociados, entendemos perfectamente tu situación, por eso queremos ayudarte a quitar esa muela del juicio y conseguirte una verdadera segunda oportunidad.

Jesús Martín Vázquez, Socio Gerente de Martín Reverte & Asociados.

La información y el asesoramiento jurídico ofrecido en la sección Blog es orientativo y no vinculante. Si lo desea, puede contactar con nosotros en administracion@martinreverteasociados.com

La posible segunda oportunidad

posible segunda oportunidad

Muchos de nosotros vivimos nuestro día a día pensando en que mañana podrá ir mejor. Se repite una y otra vez, desde el Gobierno y desde los diferentes medios de comunicación, la famosa frase “no vamos a dejar a nadie atrás”. Pero la verdad, la que vemos muchos, la que a menudo, escuece nos indica que ese deseo, por mucho que se repita, no se va a convertir en realidad. Muchos nos estamos quedando atrás.

No hay dinero para todo. Hecho innegable. Y, además, el poco dinero que hay se está gestionando mal. Muchas empresas que se dedican a la hostelería, a la noche, al pequeño comercio… Ven día tras día como su negocio sufre e intentan salvaguardar a duras penas el poco dinero que queda entre sus bolsillos. No quiero fingir que la solución será instantánea. No se trata de un truco de magia, más bien, lo único que puede suceder es que nos ahoguemos. Digerir esto no será trabajo de un año o dos o cinco. Será de más.

Y es que, al igual que el virus, los problemas mutan y si no se curan o, mejor dicho, sino tomamos las medidas preventivas necesarias el virus irá a más. De igual forma que debemos mantener la distancia de seguridad y lavarnos las manos, debemos pensar en nuestro negocio y en nuestra familia para que el día de mañana, podamos resurgir más sanos que nunca. Pienso en mi amigo, aquel que acaba de abrir una tienda en la calle Sindicato, gracias a un préstamo hipotecario que tendrá que devolver. Pienso, en mis vecinos, aquellos que han montado un bar al lado del despacho. Y solo resuena en mi cabeza una y otra vez: señores y señoras del gobierno, muchos se van a quedar atrás; no porque ustedes lo hagan mejor o peor, sino porque es lo que marca el sistema que tenemos. ¿Qué podemos hacer nosotros y cómo pueden ayudarnos ustedes? Lo único que tengo claro es que en esta situación extrema e inimaginable para muchos, los poderes públicos deben velar por ayudar a todas aquellas personas que necesitan y necesitarán reintegrarse. Volver a coger la cuerda de la que estiramos todos y seguir adelante.

Así pues, una vez aceptamos la realidad y la analizamos con las gafas críticas de la razón. ¿Cómo puedo seguir hacía adelante? ¿Qué herramientas legales dispongo para salvaguardar mi dignidad y mi dinero? Pues bien, en este punto y aceptando una situación de quiebra, debemos plantearnos la Segunda Oportunidad.

Sí, disponemos de un mecanismo legal válido que puede servir para consensuar un equilibrio económico. ¿En qué consiste la Segunda Oportunidad? Básicamente, el perdón total o parcial de las deudas a aquellas personas que, pese haber obrado de buena fe, se ven arrastradas a una situación de bancarrota.

Esta situación de bancarrota e insolvencia será y es el pan de muchos de nosotros. Nuestros vecinos y amigos perderán todo, admitamos que una vez que haya sido así y, por tanto, ya no tienen nada más material que perder, lo mejor que podemos hacer es “olvidarnos” del resto de la deuda.

Vean aquí algunos motivos:

– Porque si la deuda más sus intereses perduran sobre una persona, es prácticamente imposible que pueda vivir a ojos de la legalidad. Se fomentará el trabajo en negro.

– Porque no podrá ser titular de bienes ni asalariado y, en general, titular de cualquier cantidad en dinero que no sea de color negro.

– Porque nos podemos olvidar como parte del sistema de esta persona y de sus tributos y cotizaciones a la Seguridad Social. ¡Ah! Y olvídense de que salde su deuda. Realmente, la posición de los acreedores no mejora y no implica ningún perjuicio para ellos pues nada iban a percibir en todo caso.

¿Realmente no nos sale a cuenta arbitrar una verdadera Segunda Oportunidad? ¿Qué conseguiríamos?

– No dejar al margen a una inmensa mayoría de la población. No perderíamos nada, pues tampoco se iba a cobrar.

– Sus tributos, cotizaciones, su dignidad, la nuestra… gastar en un sistema basado en el consumo que por sentido común nos beneficia a todos los que vivimos en él.

 

Desde mi punto de vista y el de muchos profesionales del Derecho y, en especial, especialistas del Derecho concursal no entendemos el empecinamiento del Poder en:

1-. En general, mantener unos privilegios para los créditos (sobre todo los públicos) que no conducen absolutamente a nada tangible, más allá de aumentar la bolsa de marginación. Deudas impagables con Hacienda o con la Seguridad Social que solo avivan las desigualdades sociales.

2-. Ignorar la Recomendación de la Comisión Europea de 12 marzo 2014 sobre un nuevo enfoque frente a la insolvencia y el fracaso empresarial (2014/135/UE).

3-. Ignorar la Directiva (UE) 2019/1023, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 junio 2019 que será directamente de aplicación en España a partir del 17 julio 2021.

Sin duda, no solicitamos hacer la vista gorda. Se debe proceder caso por caso para que esta Segunda Oportunidad no se vuelva un arma arrojadiza y sirva de puerta trasera para espabilados o caraduras que quieran defraudar la confianza de todos. No obstante, este tipo de gente no son motivo para no hacer lo correcto. Y lo correcto es que nadie se quede rezagado y atrás, pues ellos, nuestros vecinos y nuestros amigos, somos nosotros. No lo olviden.

¿Quieres conocer más información sobre la Ley de Segunda Oportunidad?

Os invitamos a visitar la siguiente web: Vivir sin deudas.

 

Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados.

La información y el asesoramiento jurídico ofrecido en la sección Blog es orientativo y no vinculante. Si lo desea, puede contactar con nosotros en administracion@martinreverteasociados.com

Tipos de responsabilidad al administrador

tres supuestos de responsabilidad que es aplicable a los administradores.

En esto casos, La Ley general tributaria (en adelante, LGT) recoge hasta tres supuestos de responsabilidad que es aplicable a los administradores en los artículos 42 y 43. En primer lugar, el artículo 42.1 a) de la LGT establece un presupuesto de responsabilidad solidaria para los que “sean causantes o colaboren activamente en la realización de una infracción tributaria”. Es probable, que al tener como función la gestión de la economía societaria, pueden ser causante o partícipes de la infracción tributaria.

En los artículos 43.1 a) y 43.1.b) de la LGT encontraríamos dos presupuestos de responsabilidad subsidiaria de los administradores. Al ser subsidiaria, serán llamados en último lugar al pago del crédito, una vez intentado el pago al deudor principal y los responsables solidarios. En el primer supuesto, la responsabilidad de los administradores deriva de la comisión de infracciones tributaria por la entidad jurídica, y en el segundo supuesto, la responsabilidad de los administradores es resultante del cese de actividad de la entidad jurídica teniendo ésta obligaciones tributarias pendientes, la cual es más habitual.

Encontraríamos una característica común en estos presupuestos, y sería la responsabilidad del administrador. No obstante, debemos tener en cuenta que la derivación de los dos últimos supuestos necesitaría de la concurrencia de negligencia en el administrador.

«Será necesaria la concurrencia de negligencia en el adminitrador»

En este caso, el artículo 43.1 b), es el más común respecto a la derivación a administradores de personas jurídicas, ya que normalmente se cesa la actividad de la sociedad por pérdidas de la entidad o baja de productividad, lo que implica en la mayoría de casos que los acreedores públicos deriven a los administradores a título personal los créditos públicos adeudados con la sociedad, siempre comprobando por parte del acreedor que el administrador no liquidó y disolvió la sociedad en el plazo establecido en la ley, así como demostrar la negligencia o culpabilidad del administrador.

 

Martín, Reverte & Asociados

Asesoría jurídica y fiscal experta en derecho concursal de las Islas Baleares