Martin Reverte y Asociados

¿Qué se espera de los concursos de acreedores para el 2021?

qué se espera de los concursos de acreedores en el 2021

El Derecho concursal se creó con la intención de conservación de la empresa y del empleo. Así pues, el Gobierno, fiel a esta finalidad, ha procurado evitar el cierre de empresas y con ello la pérdida de empleos, motivo por el cual, esperando una mejora de la situación, decidió regular una serie de medidas encaminadas a paliar el duro golpe que la pandemia está causando, entre otras medidas se encuentra la ampliación de la moratoria concursal hasta mediados de marzo, sin embargo, tras un año en el que la crisis derivada del coronavirus ha arrasado con el negocio de empresas de todos los sectores se espera una gran oleada de concursos de acreedores.

La ampliación de la moratoria ha permitido que, aunque a final de año se ha notado un ligero aumento de concursos, durante el segundo y tercer trimestre haya decaído su declaración más de un 20%.

Las previsiones para 2021, no son buenas, se estima que habrá una avalancha de concursos y como mínimo se van a cuadruplicar.

Esta avalancha de concursos viene a raíz de alargar una situación que de por sí, era y aún es insostenible, es por ello por lo que los ERTE y los ICO concedidos solo han sido una solución temporal que ha causado que muchas empresas no hayan tomado la decisión de iniciar el concurso de acreedores, a causa de que la Ley ahora nos les obligaba, y alarguen o esperen innecesariamente agravando la situación con dicha espera cuando lo diligente sería iniciar como mínimo tomar medidas al respecto y que la Ley nos ofrece por medio del concurso de acreedores.

No hablamos de sentenciar la empresa, en muchos casos la finalidad del concurso es REFLOTAR NO HUNDIR.

Hay que planificar y procurar una estrategia/reestructuración adaptada a la situación y ser realistas respecto de la viabilidad y continuidad de la actividad empresarial. Esas son las mejores armas a disposición del empresario.

Lo adecuado es llegar a tiempo, no que el tiempo os atropelle.

En marzo esperar ya no será una opción, por tanto, os recomendamos tomar medidas cuanto antes y evitar un endeudamiento mayor.

En Martín, Reverte & Asociados somos especialistas en derecho concursal y, en concreto, en el concurso de acreedores tanto de empresas como de personas físicas. Ante cualquier duda legal o de asesoría fiscal estamos a vuestra disposición.

Sara Fernández Serra, abogada especializada en Derecho Concursal en Martín, Reverte & Asociados.

La información y el asesoramiento jurídico ofrecido en la sección Blog es orientativo y no vinculante. Si lo desea, puede contactar con nosotros en administracion@martinreverteasociados.com

¿Cómo salvar tu empresa con un preconcurso de acreedores?

Martín Reverte & Asociados

Como dijo nuestro socio Marcos VeraNo todo el mundo sirve para ser empresario o emprendedor. Son muy pocos los que en 25 años no hayan sufrido un fracaso en los negocios. Esa máxima es muy conocida en los Estados Unidos, en donde muchos hombres de negocio y empresarios de éxito a menudo fanfarronean de sus estrepitosas quiebras como un hecho del que enorgullecerse. Cuanto mayor fue la caída, más condecoraciones de emprendedor tienes. Porque el éxito y el fracaso son dos caras de la misma moneda, y lo importante no es el fracaso en sí mismo. Lo realmente importante es saber levantarse para volver a empezar.”

El empresario, cuenta con el derecho concursal para hacer frente a situaciones de incertidumbre, y en concreto el preconcurso de acreedores (arts. 583 y ss. TRLC) puede ser una balsa salvavidas para según que escenarios.

¿QUÉ ES EL PRECONCURSO?

Cuando el empresario se encuentra en situación de insolvencia, al no poder hacer frente a sus pagos de manera regular o con la previsión de no poder realizarlos, puede iniciar negociaciones con los acreedores para evitar el concurso y paralizar por tanto ejecuciones contra el mismo.

Encontraríamos por tanto diferentes soluciones (que no incluirían el crédito público):

  • Acuerdo de refinanciación homologado judicialmente:

En este acuerdo, se pretende una ampliación significativa del crédito disponible o modificación de las obligaciones, mediante prórrogas o estableciendo nuevas medidas. Este acuerdo responderá a un plan de viabilidad para la continuación de la empresa. En ocasiones se sustituirá la intervención judicial por la intervención notarial

  • Acuerdo extrajudicial de pagos (AEP):

Para llevar a cabo un AEP, es necesario tener menos de 50 acreedores y una deuda inferior a 5 millones de euros (así como cumplir los requisitos que hemos comentado en otros posts), herramienta pensada para pequeños empresarios y personas naturales. Contará con la intervención de un mediador concursal, con el objetivo de facilitar el acuerdo y por tanto la continuidad empresarial. Esta podrá contener quitas y aplazamientos de las deudas que tiene contraídas el deudor.

-Solicitud de concurso con propuesta anticipada de convenio:

No sería una herramienta preconcursal, pero permite agilizar el procedimiento concursal ya que esta puede ser aprobada en la fase común (ahorrando así dinero y tiempo). Esta puede ser presentada en el concurso voluntario o en el concurso necesario (antes de la finalización del plazo de comunicación de créditos).

¿QUÉ BENEFICIOS PODEMOS OBTENER DEL PRECONCURSO?

Beneficio económico: Menor coste en comparación a un proceso concursal.

Ahorro temporal: La duración del procedimiento es mucho menor en comparación al concurso, lo que permite al empresario solventar la situación en un período breve de tiempo.

Discreción: Las empresas en pre-concurso podrán solicitar el carácter reservado de las comunicaciones.

-Continuidad laboral: La sociedad no se ve intervenida durante las medidas preconcursales, por ende, puede continuar su actividad empresarial sin ver mermada sus facultades.

Suspensión de ejecuciones: La empresa dispondrá de 3 meses para la negociación + un mes para la solicitud de concurso = 4 meses, durante este periodo de tiempo el empresario podrá intentar remediar la situación para conseguir reflotar la empresa, sin que se vea limitado por ejecuciones singulares judiciales o extrajudiciales.

-Segunda Oportunidad: El intento de AEP (sin su aprobación) permitirá acudir posteriormente al mecanismo de segunda oportunidad, obteniendo así el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

¿Quieres conocer más información sobre la Ley de Segunda Oportunidad?

Os invitamos a visitar la siguiente web: Vivir sin deudas.

 

Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados.

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