Martin Reverte y Asociados

¿Cómo afrontar la quiebra de mi negocio?

Martín Reverte & Asociados

No todo el mundo sirve para ser empresario o emprendedor. Son muy pocos los que en 25 años no hayan sufrido un fracaso en los negocios. Esa máxima es muy conocida en los Estados Unidos, en donde muchos hombres de negocio y empresarios de éxito a menudo fanfarronean de sus estrepitosas quiebras como un hecho del que enorgullecerse. Cuanto mayor fue la caída, más condecoraciones de emprendedor tienes. Como esos soldados veteranos que demuestran sus medallas y heridas sufridas en batallas y guerras pasadas. Porque el éxito y el fracaso son dos caras de la misma moneda, y lo importante no es el fracaso en sí mismo. Lo realmente importante es saber levantarse para volver a empezar.

Tras asesorar a emprendedores y a empresarios en mi larga carrera profesional como asesor fiscal y de empresa, puedo afirmar que todo lo que puede salir mal en un negocio no sólo saldrá mal una vez, saldrá mal al menos diez veces. Así que conviene estar preparado para ello si uno quiere ser emprendedor. Sí, incluso a una pandemia mundial.

Una quiebra supone momentos de angustia y zozobra, por no decir que te puede hundir en una profunda depresión. Algunos de los momentos de tristeza incluyen que la pareja e hijos de repente se vean privados del cómodo nivel de vida al que estaban acostumbrados. Las renuncias de este tipo a menudo conllevan la separación, lo que añade más sal a la herida.

Otros momentos duros son los embargos, perder los bienes y propiedades y que algunos considerados amigos te den la espalda. Además, el empresario lucha hasta el final y a menudo pone todo su patrimonio personal dentro del negocio. A veces, los familiares cercanos también ponen su patrimonio en forma de avales o bien directamente con dinero contante y sonante.

En esta difícil coyuntura se suele recibir poco apoyo. Al contrario, todo el mundo quiere sacudirte, empezando por Hacienda y la Seguridad Social. Los acreedores privados y bancos pueden llegar a usar la intimidación emocional o incluso física.

Pero quiero dejar clara una cosa: por muy difícil que parezca, es posible salir del sufrimiento y sobrevivir a la quiebra.

La experiencia siempre endurece el estado mental. Mi consejo para los aspirantes a emprendedores es prepararse para lo peor, ya sea el colapso de una nave debido a inundaciones o a incendios, que los empleados roben a la empresa, la subida de impuestos o una pandemia.

Los propios fracasos también deben servir para aprender qué hacer en tiempos de quiebra y crisis financiera, como la que ahora nos enfrentamos. Un empresario americano con al menos dos quiebras tras de sí lo expresó muy bien: “La forma en que uno sale de un gran agujero en los negocios es muy simple: deja de excavar».

¿Consejos?

Los resumiría en cinco puntos básicos:

1. Es básico acudir a profesionales especializados en el Concurso de Acreedores. Hay diversos procedimientos y alternativas del mismo instrumento. El instrumento legal que tiene el empresario es el Concurso de Acreedores, que puede salvarle incluso de su responsabilidad personal y patrimonial. Por eso hay que analizar cada caso. Los entresijos de la empresa, el tipo, plazo y monto de las deudas, los activos tangibles e intangibles de la misma, etc. Si el Concurso se planifica y proyecta bien, este mal trago puede superarse en un par de años, y esa persona que lleva en la sangre el crear un negocio, hacerlo crecer y crear riqueza, podrá volver a empezar desde cero. Con más cicatrices, pero fortalecido.

2. Afrontar los hechos

Lo primero que debe hacer un emprendedor es enfrentarse a los hechos, por muy duros o incluso brutales que sean. La táctica del avestruz es nefasta, pues nos hundirá aún más profundamente y será más difícil salir del agujero.

Por ejemplo, si el negocio tiene varias ramas, o formas distintas de distribución, observaremos las áreas que estaban ganando y las que estaban perdiendo dinero. Mirar las áreas del negocio que se quieran salvar, aún dándoles otro enfoque. El resto, vender o cerrar. Es decir, dejar de perder, de tirar el dinero a la hoguera o acometer más deudas que no se podrán atender.

3. Informar a los empleados

El siguiente paso importante es gestionar los daños colaterales, siendo los trabajadores uno de los relevantes.

Lo aconsejable sería convocar una reunión con los empleados y explicarles de manera muy honesta y clara que el negocio está en problemas. Luego se les puede presentar el plan de acción de la empresa, aunque sea el Concurso de Acreedores. Se le debe dar al personal la opción de irse si lo desea. Algunos se irán antes de que el barco se hunda.

4. Comunicación con los acreedores

Otro grupo de interés importante que debe gestionarse durante tiempos de crisis empresarial son los bancos y los acreedores. Lo mejor es hablar con todos ellos. Llamarles antes de que ellos empiecen a llamarle a uno. No dar la impresión de que “uno se va a largar”.

5. Gestionar el bienestar emocional

Lo más fácil es caer en el más absoluto pesimismo.

Posiblemente el problema más importante con los fracasos empresariales es la gestión del propio estado emocional. Tus emociones, tus pensamientos y tu propio bienestar mental y físico.

No está de más empezar a leer libros inspiradores o a escuchar charlas motivacionales. Solo eso sustituye a la mayoría de psicólogos y es más barato. Si uno tiene la suerte de tener una familia unida, será una formidable tabla de salvación emocional a la que agarrarse.

El ejercicio físico, el deporte, los pequeños placeres de la vida, momentos con la familia o los amigos, todo nos debe ayudar a conseguir un estado mental que nos permita enfrentar los problemas y desafíos a los que nos tendremos que enfrentar. Deberemos de tener la firme convicción que todo pasará algún día, que realmente sí hay cosas más importantes que las deudas impagadas. Un negocio fracasado no es un ser humano fracasado. Un día todo quedará atrás. Habremos aprendido de los errores cometidos. Y resurgiremos con más fuerza, y alcanzaremos el éxito si nos lo proponemos.

La información y el asesoramiento jurídico ofrecido en la sección Blog es orientativo y no vinculante. Si lo desea, puede contactar con nosotros en administracion@martinreverteasociados.com

Marcos Vera, Socio y Asesor fiscal en Martín Reverte & Asociados.

Empresario responsable ¿Dónde estás?

Empresario responsable

En estos tiempos de incertidumbre, motivados por la grave crisis sanitaria asentada a nivel global, necesitamos que los expertos hablen claro. Hoy más que nunca conocer el área del derecho concursal – área central de nuestro despacho – es indispensable, pues conocer las normas que envuelven nuestro día a día nos aventaja en innumerables situaciones.

En Martín Reverte & Asociados, despacho especializado en derecho concursal, sabemos que son muchos los empresarios que se han declarado en concurso de acreedores tanto en España como en Europa. Y no por ello, han dejado de ser empresarios o han desistido en su deseo de crear una empresa solvente y exitosa. Por ejemplo, ¿sabías que Donald Trump ha presentado 4 veces concurso de acreedores de sus empresas? Esta información se puede contrarrestar en cualquier medio de comunicación o en alguna de sus incontables entrevistas. El concurso de acreedores no es un enemigo, sino una ayuda para el empresario responsable.

¿Qué entendemos por responsabilidad? Según la RAE “capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente”. La economía no se “pausa”, aunque el legislador haya llevado a cabo medidas que aplazan situaciones insostenibles.

España registró la tasa de concursalidad más baja – la relación entre sociedades en concurso y sociedades activas – más baja de todos los países de su entorno, un 0,23%, en la última década, según un análisis de los concursos empresariales registrados en España, Alemania, Francia, Italia y Portugal, llevado por Informa. Por tanto, podemos extraer que, “esta baja tasa de concursalidad en España indica que los concursos son utilizados por una minoría de empresas”. Podéis encontrar más información en la siguiente noticia: España registró la tasa de concursalidad más baja de concursos de acreedores en la última década.

En la crisis financiera y económica del 2008, en España, se declararon un total de 30.000 y 40.000 concursos de sociedades mercantiles y unos 5000 de personas físicas desde el año 2008 a 2014. El mayor pico de concursos no ocurrió en 2008 sino en ¡2013! ¿Cómo puede ser esto posible? ¿Qué podemos aprender de lo ocurrido? No cabe duda que la crisis provocada por la pandemia afecta al número de constituciones, que se realiza, como también la actividad de los registros. En todos los países analizados se han retrasado las fechas legales de registro de concursos lo que conllevará un incremento significativo de los mismos a finales de año o principios de 2021.

Pues bien, de las diferentes cifras e informes facilitados tanto por instituciones públicas y privadas podemos extraer lo siguiente: la actitud que caracteriza al empresario medio español es la de la supervivencia. Característica muy positiva, pero que puede llevar a situaciones aún más duras y extremas tanto a nivel económico como a nivel personal. Por esa razón, actuemos de forma responsable para evitar un problema aún mayor.

Según el artículo 2 de la Ley concursal, una empresa o particular “se encuentra en estado de insolvencia… si no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles”. La insolvencia puede ser “actual o inminente”.

El artículo 5 de la misma Ley Concursal establece que en caso de insolvencia tenemos 2 meses para decidir entre: i) llevar a cabo alguna actuación que elimine definitivamente esa insolvencia ii) o pedir la declaración de concurso.

¿Y cómo puedo actuar de forma responsable?

1-. Analiza tu situación actual.

La economía no se “pausa”, todo lo contrario, aquello que no decidas hoy, repercutirá en tu negocio del mañana.

2-. ¡Aprendamos de la experiencia!

i)La mayoría de los empresarios que al inicio de la crisis supieron aceptar su insolvencia y solicitaron la declaración de concurso han gozado posteriormente de más probabilidades de éxito en su proposición de convenio para salir de la insolvencia; ii) y aquellos que no pudieron llegar a un convenio beneficioso, si pudieron al menos evitar sus responsabilidades personales.

Por el contrario, muchos empresarios que se empeñaron en “sobrevivir” acabaron teniendo que presentar concurso no sin antes: i) aumentar su deuda y ii) aumentar su angustia por el miedo de una responsabilidad personal por no asumir su responsabilidad con anterioridad.

3-. No pierdas de vista lo que sucede en los países europeos.

Se declaran más concurso, cierto. No obstante, no significa que sea negativo, ya que han comprendido que el concurso de acreedores no es un enemigo. Se trata de una herramienta que puede posibilitar un nuevo comienzo sin lastres pasados.

En Martín Reverte & Asociados asumimos que tomar este tipo de decisiones tanto si eres una persona física o jurídica, no es fácil. No obstante, nuestra firma se caracteriza por acompañar a sus clientes en los buenos y en los malos momentos. El área del derecho concursal y el concurso de acreedores es la materia central de nuestro despacho en Palma de Mallorca. ¿Por qué no nos llamas y nos comentas tu problemática?

 

Yahaira Agredo Velásquez, Jurista y responsable de comunicación de Martín Reverte & Asociados.

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La cancelación de deuda pública con el TRLC

Cancelación de deuda pública

En estas últimas semanas hemos observado que la cancelación de deuda pública con la aplicación del Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC), que entró en vigor el 1 de septiembre de 2020, ha sido objeto de gran debate en el ámbito jurídico.

En primer lugar, aclarar que el art. 491 TRLC nos especifica que “el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) se extenderá a la totalidad de los créditos insatisfecho, exceptuando los créditos de derecho público y por alimentos”.

En un primer análisis podríamos pensar que la cancelación de los créditos públicos no sería posible, por el artículo mencionado anteriormente. Sin embargo, si optamos por el régimen especial de exoneración por aprobación de un plan de pagos, y se cumplen los requisitos del art. 487, 493 y 494 TRLC, encontraríamos que las deudas que no queden exoneradas deberán ser satisfechas en un plazo de cinco años mediante un plan de pagos en los términos del art. 495 TRLC.

Pero….. ¿Y si mi cliente debe 200.000€ con Hacienda y en 5 años solo puede pagar 30.000€?

Esta situación puede ser habitual en autónomos y administradores de sociedades que ven derivada la responsabilidad tributaria a nivel personal.

En este caso, si el deudor ha destinado al menos la mitad de los ingresos percibidos durante el plazo de cinco años desde la concesión provisional del beneficio que no tengan la consideración de inembargables o la cuarta parte en caso de cumplir ciertos requisitos de especial vulnerabilidad…

En ese caso… ¡El deudor podrá pedir al Juez del concurso la exoneración definitiva del pasivo insatisfecho!

Cabe recordar como imprescindible la Sentencia del 2 de julio de 2019 del TS, que permitió incluir el crédito público en el sistema de exoneración, y que había sido cuestionada con la entrada del TRLC.

Sin embargo, el citado artículo 491 TRLC debería ser inaplicado por vulnerar el art. 82.5 de la Constitución Española, ya que supondría un exceso ultra vires en la delegación otorgada para proceder a la refundición, permitiendo ,por tanto, a los tribunales ordinarios inaplicar el precepto que se considere que excede, sin necesidad de plantear cuestión de inconstitucionalidad.

Juzgados de lo Mercantil nº3 y nº10 siguen el criterio del TS

En esta misma línea hemos podido observar el reciente auto nº223/2020 de del 23 de septiembre de 2020 del Juzgado de lo Mercantil nº10 de Barcelona, y la Sentencia nº326/2020 del 18 de septiembre de 2020 del Juzgado de lo Mercantil nº3 de Barcelona.

En esta última sentencia, derivada del incidente concursal de oposición por parte de la TGSS, la Magistrada-Jueza sustituta Dª ISABEL GIMENEZ GARCIA, indica lo siguiente ….no existiendo duda interpretativa consecuencia de haberse pronunciado el Tribunal Supremo en recurso de casación sobre dicho precepto, siendo la función de dicho recurso el control de la aplicación correcta del ordenamiento jurídico (STS 25/06/2010, STS 14104/2011, STS 05/05/2011, 04/04/2012) y el Tribunal Supremo el máximo responsable de la unidad de interpretación de la jurisprudencia en España, debe estarse a la interpretación efectuada por el Alto Tribunal en sentencia de la Sala 1ª, de fecha 02/07/2019 para conocer el alcance del art. 491.1 TRLC y ello en base a que un exceso ultra vires en la delegación conferida para la refundición…”

Por consiguiente, en Martín Reverte & Asociados, despacho especializado en Derecho Concursal en Palma de Mallorca, no dejamos pasar la oportunidad para transmitir a nuestros clientes la seguridad y la confianza que tenemos en nuestra firma para llevar a cabo cualquier tipo de litigio que tenga relación con el área concursal. Con ello, queremos que se sientan seguros, pues nuestra máxima es analizar cada caso y valorar si es posible la cancelación de la deuda o la exoneración de la misma, aunque tenga un carácter público.

Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados

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Concurso de acreedores de empresa (I)

Concurso de acreedores de empresa

¿Qué es un concurso de acreedores de empresa?

El concurso de acreedores de empresa es un procedimiento que se sustancia ante los juzgados de lo mercantil, cuando este no puede atender sus obligaciones de pago o prevé que no podrá atenderlas (insolvencia actual o inminente), mediante este proceso se intentará un acuerdo con los acreedores a fin de acordar quitas o aplazamientos, con el objetivo de no causar la liquidación del patrimonio del deudor. Sin embargo, si no es posible lo anterior, se realizará una liquidación ordenada del patrimonio del deudor, asegurando el pago por el orden determinado en la ley.

ATENCIÓN:

Debemos diferenciar como dice el art. 29 del TRLC, entre el concurso voluntario (presentado por el empresario en el plazo de dos meses desde el conocimiento de la insolvencia) y concurso necesario (presentado por un acreedor, o un socio, después de la imposibilidad de hacer efectivo el cobro).

 

¿Cuáles son las fases del concurso de acreedores de empresa?

En primer lugar, encontraríamos los actos previos, dónde deberá aportar el deudor la documentación general y contable (art. 7 y 8 TRLC), como también la solicitud de iniciación (art. 6 TRLC). Se pueden solicitar medidas cautelares (para proteger los bienes de la sociedad) que deberán admitirse mediante auto.

Con auto de declaración del concurso se iniciaría la fase común, en la cual el deudor está obligado a colaborar y ve limitadas sus facultades patrimoniales. A su vez, los acreedores, ven limitado su poder de reclamación, ya que se deben respetar el orden de prelación de créditos y el principio par conditio creditorum (se trata de un principio del derecho concursal que consiste en la paridad de tratamiento en igualdad de condiciones, para los acreedores).

  • Como pilar fundamental, encontraremos la figura del administrador concursal (abogado o economista designado por el Juzgado con una serie de particularidades que no entraremos a valorar en este artículo) que se encarga de conservar y administrar la masa activa de la sociedad, así como clarificar la masa pasiva para determinar el alcance del concurso, concluyendo con un informe. (art. 474 TRLC).

Seguidamente, encontramos la fase de resolución, en la cual diferenciaremos entre resolución mediante convenio con los acreedores, (dónde podemos encontrar esperas y quitas de la deuda), regulado en los artículos 315-405 del TRLC, y que requerirá la aprobación judicial. O la resolución mediante liquidación (la más habitual), regulada en los artículos 406-428 del TRLC. Esta última resolución se trata de la liquidación del patrimonio de la sociedad para el posterior pago a los acreedores.

En último lugar, encontraríamos la calificación del concurso (art. 441 TRLC), dependiendo de las circunstancias del caso podrá ser calificado como fortuito o culpable, en caso de declararse la culpabilidad del concursado, podrá ser objetivo de responsabilidad civil e incluso penal según las condiciones del caso.

En Martín Reverte & asociados nos permitimos afirmar que somos la firma que necesita para cumplir sus expectativas concursales. Nos diferenciamos por nuestro trato exclusivo al derecho concursal a nivel autonómico y nacional. Si lo desea puede recibir una información más personalizada para su caso en cuestión.

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Tipos de responsabilidad al administrador

tres supuestos de responsabilidad que es aplicable a los administradores.

En esto casos, La Ley general tributaria (en adelante, LGT) recoge hasta tres supuestos de responsabilidad que es aplicable a los administradores en los artículos 42 y 43. En primer lugar, el artículo 42.1 a) de la LGT establece un presupuesto de responsabilidad solidaria para los que “sean causantes o colaboren activamente en la realización de una infracción tributaria”. Es probable, que al tener como función la gestión de la economía societaria, pueden ser causante o partícipes de la infracción tributaria.

En los artículos 43.1 a) y 43.1.b) de la LGT encontraríamos dos presupuestos de responsabilidad subsidiaria de los administradores. Al ser subsidiaria, serán llamados en último lugar al pago del crédito, una vez intentado el pago al deudor principal y los responsables solidarios. En el primer supuesto, la responsabilidad de los administradores deriva de la comisión de infracciones tributaria por la entidad jurídica, y en el segundo supuesto, la responsabilidad de los administradores es resultante del cese de actividad de la entidad jurídica teniendo ésta obligaciones tributarias pendientes, la cual es más habitual.

Encontraríamos una característica común en estos presupuestos, y sería la responsabilidad del administrador. No obstante, debemos tener en cuenta que la derivación de los dos últimos supuestos necesitaría de la concurrencia de negligencia en el administrador.

«Será necesaria la concurrencia de negligencia en el adminitrador»

En este caso, el artículo 43.1 b), es el más común respecto a la derivación a administradores de personas jurídicas, ya que normalmente se cesa la actividad de la sociedad por pérdidas de la entidad o baja de productividad, lo que implica en la mayoría de casos que los acreedores públicos deriven a los administradores a título personal los créditos públicos adeudados con la sociedad, siempre comprobando por parte del acreedor que el administrador no liquidó y disolvió la sociedad en el plazo establecido en la ley, así como demostrar la negligencia o culpabilidad del administrador.

 

Martín, Reverte & Asociados

Asesoría jurídica y fiscal experta en derecho concursal de las Islas Baleares

10 cosas que debes saber para cancelar tus deudas

  • PRECIO ECONÓMICO Y ADAPTADO AL CLIENTE

Son muchas las empresas o despachos que le solicitan al cliente una cantidad desorbitada por llevar a cabo su proceso, lo que impide totalmente a los clientes poder realizarlo y, por tanto, conseguir una segunda oportunidad. Desde Martín, Reverte & Asociados entendemos perfectamente la situación de nuestros clientes y por eso mismo adaptamos la cuota a la situación económica del cliente, permitiéndole acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad y que pueda vivir dignamente durante el proceso.

 

  • PARA AUTÓNOMOS Y PARTICULARES

Esta medida va dirigida a los autónomos y particulares que se encuentran en una situación de bloqueo económico o sobreendeudamiento, debido a las deudas que no han podido saldar. Hasta ahora, únicamente las empresas podían declararse en situación de bancarrota. Sin embargo, desde el año 2015 las personas físicas y autónomos también pueden beneficiarse de la ley concursal para poder comenzar de cero y tener una nueva vida. Las personas acogidas a la ley podrán volver a pedir financiacióndesaparecer de los listados de morosidad, así como también volver a tener tarjetas de crédito una vez haya terminado el proceso.

 

  • NO TENER ANTECEDENTES PENALES 

Que no haya sido condenado por delitos socioeconómicos, patrimoniales o falsedad documental dentro de los 10 años anteriores a la declaración del concurso. En caso de existir un proceso penal en curso, el juez debe suspender la decisión de conceder o no el beneficio de la segunda oportunidad hasta que exista sentencia firme.

 

 

  • CANTIDAD DE DEUDA

Las deudas, en su totalidad deberán tener un mínimo de 10.000€ y un máximo de 5.000.000€, así como también es necesario tener un mínimo de dos acreedores para realizar el proceso.

 

  • SER DEUDOR DE BUENA FE

El deudor no debe haber mentido sobre la situación de insolvencia ni haber ocultado documentación relevante, así como no haber realizado ocultación de bienes muebles o inmuebles durante el proceso, ni alzamiento de ninguno de ellos. Este requisito es indispensable para poder beneficiarse de la Ley de la Segunda Oportunidad, así como también es importante a la hora de analizar el proceso por nuestros asesores jurídicos.

 

  • NO HABERSE ACOGIDO A LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS

Que no se haya obtenido el beneficio de la segunda oportunidad en los diez últimos años es un requisito indispensable para la obtención del mismo, este apartado se refiere únicamente a la realización de un concurso de acreedores de persona física o autónomo no de sociedades, las cuales implican un periodo de tiempo de 5 años.

 

  • NO HABER NEGOCIADO CON TODOS LOS ACREEDORES

Es importante que no hayan negociado un acuerdo extrajudicial de pagos con todos los acreedores en los últimos 5 años, esto implica por lo tanto no haber intentado una reunificación previa al concurso, ya que esta se debe llevar a cabo en la fase extrajudicial del proceso.

 

  • QUE SE HAYA INTENTADO UN ACUERDO EXTRAJUDICIAL DE PAGOS QUE RESULTE FACTIBLE PARA EL DEUDOR

En caso de que los acreedores no acepten el acuerdo, el pasivo será cancelado en la fase final, conocida como Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho. Pero es necesario intentar previamente un acuerdo extrajudicial de pago con todos los acreedores, el acuerdo está adaptado a la situación económica del cliente para que pueda ser asumido por el mismo sin ningún problema. Sin embargo, en la práctica observamos que la mayoría de las veces no se consigue llegar un acuerdo y por tanto se consigue la cancelación de las deudas del cliente.

 

  • NO TENER PATRIMONIO O PATRIMONIO INFERIOR A LA DEUDA

Demostrar que no se tiene patrimonio para hacer frente a las deudas o que el patrimonio es inferior a la deuda es importante para demostrar la situación de insolvencia del cliente. Si las deudas del cliente son inferiores al valor de su patrimonio no se le podrá considerar insolvente y por tanto no será factible su caso. Es importante añadir que al valor del patrimonio habrá que deducirle la hipoteca correspondiente si tuviese.

 

Martín, Reverte & Asociados

Asesoría jurídica y fiscal experta en derecho concursal de las Islas Baleares

Concurso exprés de empresas por el COVID-19

En las Islas Baleares, miles de personas viven del turismo de manera directa o indirecta, con dependencia al ingreso por temporada, lo que implica en estos momentos una situación de incertidumbre para gran parte de la ciudadanía.

 

«Múltiples empresas del sector turístico prevén una quiebra inminente«

No todas las empresas podrán superar la crisis económica, de manera que el concurso exprés puede ser el mejor aliado, ya que podrán extinguir el negocio de manera inmediata, con los mismos efectos que el concurso ordinario, pero sin administrador concursal.

En múltiples casos, el patrimonio de la sociedad no será suficiente para solventar los créditos contra la masa, por eso mismo el concurso la Ley Concursal prevé la posibilidad de concluir el concurso de acreedor por insuficiencia de la masa activa. 

Para ello, será necesario acreditar la situación de insolvencia económica por causas objetivas (como, COVID-19) y de esta manera ahorrar el procedimiento judicial, que en muchas ocasiones es largo y tedioso.

 

Requisitos:

-Que la empresa carezca de patrimonio, o que este sea residual a efectos de liquidación.

-La buena fe del empresario

-Acreditar que el administrado ha actuado de manera diligente y que la insolvencia ha sido por causas objetivas.

 

Para la buena fe, el Juez del concurso realizará un análisis, para no detectar irregularidad que puedan derivar en una acción de reintegración, impugnación o de responsabilidad

Resultados:

-Evitar responsabilidad al cumplir con la obligación de declarar concurso de acreedores

-Agilización del procedimiento de insolvencia

-Ahorre de costes públicos y privados.

-No genera el estigma del concurso ordinario al evitar pasar por la fase judicial.

-El empresario podrá iniciar una nueva empresa sin problemas

 

De esta manera, el empresario podrá finalizar la sociedad adeuda por causas objetivas sin el temor de una responsabilidad subsidiaria, finalizando todo el procedimiento en un periodo de tiempo de 1-3 meses.

Para más información sobre el procedimiento puedes contactar con nosotros.

Jesús Martín Vázquez, socio gerente de Martín Reverte & Asociados

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